Ayer, 29 de septiembre, se celebró en el Círculo Católico una jornada de formación sobre inclusión educativa y atención a la diversidad

Ayer por la mañana nos reunimos más de treinta personas entre personal docente de la Escuela de Música, personal especializado del Centro de Acción Social, voluntarios y miembros de la Junta Directiva del Círculo Católico para recibir formación específica sobre la atención a personas que necesitan apoyo especial en su aprendizaje, tanto en las diferentes actividades musicales como en los servicios del Centro de Acción Social.

La jornada fue presentada por Enrique Ros, Vicepresidente del Círculo, y la formación estuvo dirigida por Ignacio Miquel, psicólogo del Centro de Acción Social del Círculo y Orientador de ESO y Bachillerato en un colegio de Valencia.

Desde su fundación, el Círculo Católico, a principios del verano del año 1884, tiene como fines de naturaleza altruista defender los derechos humanos, motivar la participación ciudadana, ser instrumento de cultura popular, impulsar la ocupación del tiempo libre, fomentar actividades culturales, trabajar por la promoción de la juventud y colaborar con personas y entidades que persigan objetivos coincidentes.

En este marco, la Junta Directiva ha impulsado la redacción e implantación de un Plan de Igualdad y una Política de Protección y Buen Trato a Menores y Personas Vulnerables.

Actualmente, el Círculo cuenta con tres sedes —Sede Social, Centro de Atención Social y Casa de la Música— y una plantilla de 44 personas contratadas.

La formación de ayer permitió reflexionar sobre la importancia de la inclusión educativa y la atención a la diversidad. Fue una jornada para recordar que cada niño aprende de una manera única, explorando estrategias prácticas para acompañar mejor a nuestro alumnado y a sus familias. Se incidió especialmente en la atención a las Necesidades Educativas Especiales, en el acompañamiento a las familias y en la empatía hacia los usuarios de la Escuela de Música y del Centro de Acción Social que requieren una atención más personalizada.

El encuentro transmitió un mensaje claro:

  • Cada persona es única en capacidades, ritmos y formas de aprender.

  • La diversidad no es un problema, es una oportunidad de mejora para todos.

  • La inclusión implica adaptar el entorno.

  • Pequeñas medidas pueden generar grandes cambios.

  • Atender la diversidad es una obligación.

 

Desde el Círculo Católico queremos seguir avanzando en esta línea, fieles al compromiso adquirido desde hace más de 140 años.